Las mujeres en la misión

En la ponencia dirigida por Marifé Ramos dentro del Plan de Formación de MISEVI 2022 el pasado sábado 19 de febrero, se trató el Papel de las Mujeres en la Misión. 

Marifé es una de las impulsoras de la llamada “Revuelta de las Mujeres”. Movimiento que está siendo desarrollado por laicas y religiosas (contando con el apoyo de hombres, también) en busca de un equilibrio entre ambos sexos y de crear conciencia sobre ello, bajo el lema “Hasta que la igualdad sea costumbre”. Luchan por una Iglesia de iguales, donde hombres y mujeres tengan el mismo papel. Defienden que el mensaje de Jesús no se está cumpliendo debido a que contamos con una Iglesia piramidal, no horizontal. La Revuelta surge del descontento por la invisibilidad de las mujeres y de la unión por el deseo de cambiar la situación. A lo largo de la historia, muchas mujeres han abierto camino y ahora son ella, somos nosotras las que tomamos su testigo para reformar la Iglesia. Además, hacer conocer el trabajo de las mujeres bíblicas. 

La Formación sobre el Papel de las Mujeres en la Misión planteó lo siguientes objetivos: acercar la realidad de esta corriente desde los propios partícipes del movimiento, facilitar su diálogo y mensaje, sensibilizar a los oyentes sobre la realidad de los miembros de la Iglesia oprimidos por el patriarcado del orden eclesiástico y crear conciencia de acción.

El cambio que busca generar la Revuelta de las Mujeres nace, según Marifé, desde nosotros mismo para que tenga lugar, pero con la importancia de la reivindicación y del ejemplo. No obstante, no sólo es una cuestión espiritual y de renovar nuestra mentalidad respecto a la labor de las mujeres y a las nuevas realidades que viven, sino que se debe exteriorizar este deseo y darle voz frente a la oposición de los sectores del clero más conservadores y a la distorsión del mensaje por parte de los medios de comunicación.

Sobre la lucha y reivindicación que se hace desde la Revuelta, Marifé nos explicó la posición que podemos elegir con una comparación bastante ilustrativa: el abanico de los extremos. Por un lado, se encuentra la obediencia absoluta. Luego, se pasa al cumplimiento y confianza en quien nos orientan y nos acompañan (es decir, delegar pero no actuar). Seguidamente, se avanza en la posición de hacer cambios en nuestro grupo pequeño y en nuestra parroquia; para luego entrar en un horizonte más amplio con una comunidad más grande. En el extremo final del abanico, podemos observar la posición de la Revuelta, es decir, una posición en la que se forma parte y el individuo en comunidad puede realizar transformaciones con gran repercusión nacional y/o internacional.

La Revuelta de las Mujeres planea la “Deconstrucción de la Iglesia”. No pretenden rechazar ni destruir la comunidad religiosa, sino recuperar los aspectos y valores importantes cambiando su estructura. Para ello, contamos con la teoría de la Teología feminista que defiende la relevancia del lenguaje inclusivo para visibilizar a las mujeres y la narración de las experiencias de las mismas.

María Dolores Rodas Romero

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