Un retorno a mis orígenes

María ha participado en la formación online de Misevi a inicios de este mes de octubre. Y es que todo encuentro formativo, cada espacio de encuentro misionero en clave de reflexión y formación, nos anima y alimenta, nos proporciona nuevas energías y sinergias. Ella, nos comparte todo lo que ha reavivado en ella este encuentro que, preparado con todo mimo y cariño, ha sido acogido por los/as participantes con entusiasmo.

La formación «No son los ojos, es la mirada» ha suscitado en ella un reconocer su mirada a los ojos de la fe como vicenciana.

“Me crie en el respeto y amor hacia los pobres.  Así como lo hicieron con Vicente, nuestra ética tenia como base un cristianismo latente en todas las actividades del día a día.  La vida fue pasando con sus experiencias buenas y malas. Y aunque las desigualdades a mi alrededor no me pasaban desapercibidas, la rutina no me daba ni lugar ni tiempo para centrarme en algo que no estuviera íntimamente relacionado conmigo misma. Nada tenía que ver con mi vida de hoy.

Una tarde, por casualidades del destino y creyendo en aquel momento que todo se desmoronaba, me encontré con la persona que me abrió paso al «primer día del resto de mi vida»  Sor Angela me animó, trabajando con ellas, a iniciar una unión con los necesitados en una de las zonas más castigadas del mundo y como Vicente, de educadora.

El descubrimiento de la familia vicenciana, junto con mi nuevo proyecto de futuro, me demuestra  que tanto Santa Luisa como  San Vicente son los modelos que yo buscaba para seguir.  Siempre imitando un cristianismo activo orientado, sin lugar a dudas, a  la ayuda hacia los que han tenido la desgracia o la suerte de nacer en los lugares más remotos de nuestro planeta.  Una visión de vida en la que Cristo me ilumina y anima a luchar contra la desigualdad en el reparto de la riqueza.”

Compartir nuestras experiencias, lo que suscita en nuestras vidas y los desafíos misioneros que provoca, es parte de la vida asociativa y misionera.

Sin duda no son los ojos, es la mirada.

Menú