Reflexión desde el CAM

Quiero compartir contigo la reflexión de Gabriela Escobar. Ella es psicóloga en “La Casa” de acogida, Centro de Atención a la Mujer (CAM) en Cochabamba, Bolivia.

Su texto es fruto de la reflexión sobre su propia experiencia en el acompañamiento de mujeres víctimas de violencia y sobre la lectura de Éxodo 3 en el taller que desarrollamos con el equipo del CAM.

Rollup del Centro de Atención a la Mujer - Cochabamba, Bolivia«No te acerques aquí; quita las sandalias de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra sagrada.» (Éxodo 3)

La vida de la persona es como terreno sagrado donde se debe entrar descalza y despacio.

El sujeto y su subjetividad, como ese terreno sagrado al ser, un espacio donde habitan su historia, sus deseos, sus dolores, implica intimidad profunda y exige no imponer soluciones, no juzgar, no profanar, implica respetar el derecho a elegir, incluso cuando esa elección no coincida con el ideal que se espera.

Entrar descalza significa hacerlo sin prejuicio, sin ruido, y sin ejercer poder, no llegar como quien sabe, sino como quien escucha y aloja al sujeto, respetando sus silencios y tiempos, no resolverlo con prisa, porque salir de la violencia no es un acto único, sino un proceso lleno de idas y vueltas.

Hacerlo despacio es no forzar decisiones, aunque parezcan obvias, y comprender que recaer o dudar no es un fracaso, sino parte de la construcción, dar pasos significativos. Es dejar de ver un número en las estadísticas, sino acompañar, aprender de su lenguaje respetando sus tiempos, esos que no son lineales.

Mesa de trabajo en el Centro de Atención a la Mujer - Cochabamba, Bolivia

Gracias, Gaby, por compartir tus saberes y dones. Nos enriquecen tus palabras, nos animas a renovar y profundizar en nuestros modos de acompañar.

Qué suerte contar contigo, que bendición que acompañes a tantas mujeres en este proyecto del CAM.

Idoia Makazaga.