Vivir la Semana Santa en Angola

Cuando llegué a Lobito (Angola) en la tercera semana de Cuaresma, mi parroquia de la “Santísima Trindade”, me pareció enorme, sencilla, blanca por dentro y por fuera, con un altillo superior que la rodea toda y en la que se suelen poner las «crianças» (los niños). Empezó la ceremonia. Todos: grandes y pequeños, hombres y mujeres, con voz potente y melodiosa cantaban al unísono «Quaresma! Tempo de mudança, tempo de conversão, tempo de penitência, tempo de regresso a Deus”. Luego vinieron más cánticos, que hacían de la misa una celebración realmente comunitaria, pero lo mejor estaba por llegar.

Angola - domingo de Ramos

El Domingo de Ramos, nos encontramos toda la parroquia en la playa, al lado del mar, llevando ramilletes de palmera y también alguna rama de olivo. El Sr. Padre Antonio Chingui, después de una breve ceremonia, nos animó para que estuviésemos alegres, pues celebrábamos la entrada triunfal del Señor en la ciudad Santa y tocaba tener el corazón abierto de par en par. Ibamos todos en procesión. Los niños delante, después los sacerdotes y finalmente el pueblo, cantando en todo momento, hasta llegar a la iglesia, continuando allí el ambiente festivo.

Angola - Domingo de Ramos en la playa

Angola - Domingo de Ramos en las calles

Ya empezado el Triduo Pascual, el Jueves Santo acudimos de noche a la iglesia del barrio de las salinas, Cabaia. En una ceremonia muy digna con muchos niños y un silencio que sólo se removía con los cánticos, celebramos la última cena del Señor y también el lavatorio de los pies de todos los monaguillos por parte del cura, para terminar con la adoración. Los niños como siempre los primeros.

El viernes Santo empezamos a las 3 de la tarde la “Via Sacra” en el centro del barrio de Cassai, recorriendo las calles y parando en cada estación que marcaba un niño con un cartel. Llegamos muchos más de los que salimos, pues por el camino se nos fueron agregando vecinos y sobre todo muchos niños. Al llegar a la iglesia, actualmente es el patio del colegio «Imaculado Coração de Maria” de las Hijas de la Caridad, celebramos la liturgia de la pasión del Señor. No celebramos misa, pero realizamos la adoración de la cruz y tomamos la comunión con las hostias consagradas el día anterior.

El Sábado Santo por la noche nos dirigimos a la iglesia de Casai. Preparados con nuestra vela, reunidos toda la comunidad, a oscuras en la plaza enfrente del colegio. Allí una pequeña hoguera daría vida al Cirio Pascual que nos proporcionaba la luz del Amor de Dios, de la Esperanza en la resurrección, de la purificación, de la renovación y de la verdad. Con ella empezamos una ceremonia que duró cuatro horas. Celebrábamos la misma noche el bautismo y primera comunión de algunos jóvenes y mayores, ataviados con vistosos vestidos blancos.

Angola - Fuego pascual

Angola - Noche de Pascua

El Domingo de resurrección fue la explosión de gozo que todos esperábamos. La liturgia, los cánticos, las extensas homilías, como siempre las realizábamos igual en portugués como en umbundu, pero este día resonaba todo a gozo. La celebración a las ocho de la mañana resplandecía con el sol, que con el paso del tiempo se hacía un poco más sofocante. Terminamos en una gran fiesta, con música, danza, bailes canciones, abrazos, felicitaciones y…  ¡Contentísimos por sentirnos Vivos en Cristo!

Ramón Gaya